viernes, 2 de febrero de 2018

Espacios de oportunidad en lugares de encuentro rurales

El aislamiento de los individuos, y el desarrollo, tanto personal como social, son incompatibles, sin la necesaria regulación y normativa común, y llevan a la extinción, pero aun peor es la incapacidad de conectar ya sea física como mentalmente, entre unos y otros, provocando desconfianza, y desarraigo, para caer finalmente en el radicalismo localista donde lo tuyo es mejor por estar aquí, y peor por estar allí, asimilando que los individuos y las sociedades que no son capaces de conectar acaban aniquilándose mutuamente en vez de enriquecerse.
Los espacios de oportunidad, y regulación, pueden plantearse como plataformas de encuentro donde se crean nuevas formas de vida, y por tanto, de beneficiarse de ese marco conjunto , allí donde unos y otros forman barreras naturales, ya sea históricas, sociales, o simplemente por espacios físicos o económicos, el encuentro, forma un espacio de atracción donde juntarse y desarrollar una vida común y prospera.


Zonas apartadas, o aun separadas de forma física por muros, son espacios muertos que se dan la espalda, impidiendo el crecimiento mutuo, o incluso la nula convivencia, permitiendo y aun fomentando situaciones de enfrentamiento que empobrecen la sociedad, no es siempre permisible abrir un espacio a otro cuando el trauma por el encuentro puede llevar a la desaparición de una forma tradicional de vida, sino a través de zonas de pervivencia de la zona, con las zonas de oportunidad puede hacer no sólo que los espacios que vivían olvidándose unos de otros, separados por sus propias idiosincrasias o costumbres sociales, hagan que empobrezcan su futuro, esos espacios pueden ser un puerto de entrada de idas y personas, lugares de convivencia común, parques seguros, patios de vecinos, lugares de actividades comunes, y naturalmente, espacios de oportunidad de enriquecimiento no solo social sino económicos, haciendo que juntos, y no separados, ambas formas sociales, o varias, puedan crecer y aumentarse por el contacto mutuo, aun manteniendo sus características particulares, puedan hacer que la generación de esos espacios comunes, engawas, y portales de entrada y pervivencia hagan crecer la sociedad en su conjunto, y a los individuos en lo particular.








Arquitectura de oportunidad en zonas rurales. Engawa

Espacios, funciones y aditamentos, parece que no todo lugar es un lugar asociado a una acción o una forma de ser en particular, pudiendo establecerse los espacios como no lugares, o lugares de encuentro sin otro fin que el de establecer un punto intermedio entre el aquel y el presente para poder llegar a estar sin tener que aguardar en el tiempo.
El encuentro es deseado, por el que quiere encontrar, y el ser encontrado, haciendo de ese espacio, dominio de anhelos, tiempos de de explorar, queriendo saber más, no porque sea aquí o allá más especial, sino porque juntos lo hacemos único.

Engawa